Por homenajear al premio
Cervantes de este año, Juan Goytisolo, hemos leído “SEÑAS DE IDENTIDAD”. Y nos
hemos reunido hoy a comentarlo. El grupo ha sido reducido y en general ha
parecido un libro complicado de leer, aunque a los que han logrado terminar su
lectura les ha gustado y se han sacado
comentarios muy interesantes.
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La estructura es complicada,
tanto en el espacio, tiempo como la persona en la que se narra.
La acción no es lineal sino que
viene marcada por rupturas de espacio y de tiempo. Un caos estructural que se
corresponde con el propio caos existencial del protagonista. Se mezclan épocas
y lugares diversos.
La mayor parte de la novela se
narra en segunda persona, aunque también se utilizan la primera y la tercera.
El autor realiza así un examen de conciencia que le obliga a estudiarse y
analizarse en busca de sus señas de identidad. Aparecen muchos párrafos sin
puntuación y otros están en otras lenguas
(francés, catalán, italiano, inglés, alemán). Se utiliza además diversas
formas de expresión: el nivel coloquial, el monólogo interior, la lengua de
comunicación oficial, el poema narrativo.
Goytisolo no pretende “retratar” la realidad social
española, ni siquiera transformarla, sino más bien hacer un diagnóstico de los
cambios que se estaban produciendo. Para ello, se convierte en el principal
protagonista de su obra. La búsqueda de sus propias señas de identidad como
escritor.
De manera sistemática y
selectiva, el escritor se enfrentará con su propio pasado e irá destruyendo
todos los mitos fundadores de la dictadura franquista; pero, sobre todo,
desmitifica el desarrollo acelerado de la España del turismo y la
emigración. Mediante el cambio abrupto y
la simultaneidad de situaciones, localizaciones, idiomas, personajes y sujetos
verbales, el autor transmite al lector la misma impresión de vértigo,
desconcierto y desorientación que vivía la sociedad española del momento.